UN DIARIO ARGEN MEX
La antitesis de la muerte
Una de las encrucijadas más difíciles es saber cuándo estamos enamorados .Más allá de las reacciones químicas de nuestro cuerpo, en donde realmente se siente, es en nuestro “corazón”. Recordar, vivir, hablar, pensar en aquella persona especial y sonreír es un buen signo para saber que ese cariño se ha convertido en algo mucho más lindo. Las miradas, profundas, intensas, transparentes; manos inquietas y una linda sonrisa tímida, son otros aspectos que seguramente complementan nuestro sentir.
Sin embargo, creo que...definitivamente al amor hay que alimentarlo, hay que hablar de cosas que, a veces no son tan lindas, y sin embargo esas son pequeñas dosis de confianza que afianzan mucho más una relación.
Sentirnos más vivos, re-nacer volver a sentir, querer, amar. Estamos alerta de nosotros, de la otra persona a la que se le ha entregado esperanza, expectativas, ilusiones, sueños, sonrisas, llantos, enojos, tristezas, alegría, sinceridad, confianza.
Cuando estamos en esta situación, parece que sentirnos amados, nos da un resplandor muy especial, el cual la gente lo nota, simplemente estamos más radiantes.
Parece que lo contrario sucede cuando no logramos establecer una relación como se esperaba, intentos fallidos o cuando estamos a la espera que cupido se anime. Habemos personas que disfrutamos de nuestra soledad, pero el hecho de saber que bien podríamos estar compartiendo lindos momentos, nos pone a pensar qué es lo que estamos buscando y cómo nos queremos sentir.
Es a veces indescriptible cuando podemos experimentar estar enamorados, creer, simplemente creer en la persona que ha hecho eso mismo con nosotros, que con el paso del tiempo los sentimientos y la relación, más que envejecer y ser moribundo, renace y se recrea es una verdadera fortuna y eso sí que nos hace sentirnos muy vivos.
5, nov | sin comentarios gisela_san_juan compártelo



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